Angustia
Amparo Rivelles, Adriano Rimoldi, Rafael Bardem, Julia Caba Alba, María Francés, Milagros Leal
- 85 min.
Elena e Marcos viven nunha casa de hóspedes, con apuros económicos. O segundo, dedicado a un experimento científico sen que semelle importarlle moito máis e traballando ata a extenuación, debe ir pedir cartos a Jarque, tía de Elena que os leva axudando un tempo cunha actitude paternalista e de menosprezo cara a Marcos. Tras un enfrontamento con ela, soña esa noite que a mata, e ao día seguinte aparece asasinada.
Curioso whodunit patrio que segue a estela do primeiro Hitchcock británico, cun interese evidente pola psicanálise como ferramenta narrativa para o suspenso. Destacan nela os decorados do arquitecto Antonio Labrada, que constrúe en estudio unha gaiola de luces e sombras para os protagonistas, con angustiosa fotografía de José F. Aguayo. Segunda película de Nieves Conde, autor da fundamental Surcos (1951); vese hoxe como un notable exercicio de xénero no que xa se atopan os trazos de estilo de Los peces rojos (1955), unha das fitas de xénero negro máis importantes da historia do cine español.
Angustia (J.A. Nieves Conde, 1947) forma parte do programa de restauracións de Filmoteca Española. O proxecto realizouse a partir da dixitalización de dúas copias subestándar de triaceto de 16mm. Estes materiais, únicos testemuños conservados da película, presentaban severas marcas de uso, alén de numerosos defectos producidos durante os procesos de laboratorio fotoquímico. A exhaustiva limpeza de imaxe permitiu eliminar a maior parte destas alteracións. A metraxe completouse mediante a combinación de ambas as copias nunha restauración editorial que permitiu recuperar fragmentos que non volveran a verse desde a estrea da película.
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Fóra de serie
Angustia
Versión lingüística:VOFormato:DCPDía do cine español. Presenta: José Luis Castro de Paz. Entrada de balde.
- Ano:1947
- Países de produción: España
- Guión: José Antonio Nieves Conde, Antonio Pérez Sánchez, Ricardo Toledo
- Fotografía: José Fernández Aguayo
- Montaxe: Margarita de Ochoa
- Produtora(s): Coop. Cinematográfica Constelación
Unhas notas sobre o filme
José Antonio Nieves Conde
La primera película suya que conservamos —y que, por cierto, se mantiene extraordinariamente bien— es Angustia (1947), un relato cuya puesta en escena, por encima de un argumento bastante tópico, tipo «¿quién es el asesino?», construye un clima claustrofóbico, asfixiante, opresivo, muy ligado a otras películas coetáneas —por ejemplo, Nada (1947), de Edgar Neville—. Los personajes aparecen en el encuadre con frecuencia constreñidos por barrotes, por ventanas... Elementos que usted mismo desarrollará satisfactoriamente en títulos posteriores.
Es verdad. La decoración la hizo el arquitecto Antonio Labrada, el mismo que luego se encargó de la de Surcos (1951). Estaba toda la casa construida dentro del plató. Lo de las ventanas, además, se lo indiqué a José F. Aguayo, el director de fotografía: «Mira, quiero que estos elementos adquieran relevancia visual, que se noten...». En aquella época se podía hacer porque se rodaba dentro de un plató, hoy ya eso ha desaparecido. Todo es como una mancha uniforme de color... Yo no sabría decir si este tratamiento del espacio y de la luz podría metaforizar la situación de la España de posguerra, no lo creo. Fue una circunstancia temporal. Se hacía ese tipo de cine. Era un género que existía entonces... Los directores españoles, se quiera o no se quiera, estábamos envueltos por la corriente norteamericana que predominaba. Pero los films italianos y franceses eran también similares... La primera película de Visconti, por ejemplo... Un tipo de cine crea un sistema de iluminación, y este sistema a la vez revierte en otro… El cine norteamericano cambió en un momento determinado, gracias a Lee Garmes. Esto mismo llegó, con sus variantes, a Gabriel Figueroa... Los franceses lo imitaron también... Pero era en el fondo una copia del sistema alemán. Un contraste continuo de la luz con la sombra... El color ha sido el que ha destruido todo ese trabajo. El otro día estuve viendo La sombra de una duda (Shadow of a Doubt, 1943) de Alfred Hitchcock, un trabajo impresionante con el blanco y negro. Los que escriben sobre mi cine mencionan la influencia de Hitchcock o Robert Siodmak. Es indudable que Hitchcock tenía mucha importancia entonces, y sobre todo el Hitchcock inglés. Ese maravilloso final de Posada Jamaica (Jamaica Inn, 1939)… Afortunadamente, pudo hacer una constante, cosa que yo intenté, pero no pude... Necesitaba el garbanzo. Había que comer.
En entrevista con Julio Pérez Perucha e José Luis Castro de Paz, en revista “L’Atalante”, nº20, xullo-decembro 2015, pp .66-75.