Dos mujeres
La ciociara
Sophia Loren, Eleonora Brown, Jean-Paul Belmondo, Raf Vallone, Carlo Ninchi Andrea Checchi, Pupella Maggio, Emma Baron, Antonella Della Porta
- 100 min.
Una mujer viuda escapa de Roma durante la Segunda Guerra Mundial para refugiarse junto a su hija adolescente en su pueblo natal entre las montañas. Allí todo parece estar en paz, aunque quizás no por mucho tiempo.
De Sica abandona el neorrealismo que lo había caracterizado durante los años cuarenta y cincuenta para componer un fresco a gran escala de la Italia rural durante la guerra, con grandes recursos y en el que figuran Sophia Loren y Jean-Paul Belmondo como protagonistas. Adaptación de Alberto Moravia, le hizo ganar a Loren en Cannes y en los Oscar los galardones de mejor intérprete femenina.
- Ano:1960
- Países de producción: Francia, Italia
- Guión: Cesare Zavattini, Vittorio De Sica (Novela: Alberto Moravia)
- Fotografía: Gábor Pogány
- Montaje: Adriana Novelli
- Productora(s): Compagnia Cinematografica Champion, Cocinor, Les Films Marceau, Société Générale de Cinématographie (S.G.C.)
“La Ciociara” y la consagración de la estrella
Luca Prono
Dos mujeres (1960) marca el inicio de la década en la que Sophia Loren se consagró definitivamente como estrella internacional, un estatus al que la película de De Sica contribuye de manera decisiva al hacer que la actriz ganara, entre tantos premios prestigiosos, el más codiciado: el Óscar a la mejor interpretación femenina. En un principio, Dos mujeres iba a ser una película protagonizada por dos estrellas, con Anna Magnani en el papel de Cesira y Loren en el de su hija.
Las dudas y el rechazo final de Magnani fueron la causa de que la película se convirtiera en un vehículo para Loren, la única verdadera estrella, capaz de eclipsar no solo a la joven coprotagonista Eleonora Brown, sino también a actores masculinos más conocidos como Raf Vallone y Jean-Paul Belmondo. El papel de Cesira, una viuda que regenta con destreza una tienda de comestibles en la Roma de finales de la Segunda Guerra Mundial, se rejuveneció considerablemente para que lo interpretara Loren.
Los cambios introducidos en el personaje de Cesira en la adaptación cinematográfica no se limitan, sin embargo, a la edad, y son reveladores de una estrategia narrativa que ve en Loren la principal fuente de identificación del público, sin duda femenino, pero no solo. En general, mientras que la Cesira de la novela de Moravia es una mujer que ya ha perdido la autoestima y que, en cierto modo, ya está derrotada desde el principio, el personaje interpretado por Sophia Loren es una mujer que lucha, que no ha perdido su orgullo y que es capaz de plantar cara a los hombres, incluso al propio Giovanni (Raf Vallone), del que está enamorada.
Precisamente una escena con Giovanni resulta sintomática desde este punto de vista. Cuando Cesira decide volver al pueblo para evitar los bombardeos sobre Roma y poner a salvo a la hija a la que adora, le confía su tienda de comestibles a Giovanni, un comerciante de carbón y leña y el único hombre que la quiere sin estar interesado en su patrimonio. En la novela, la escena en la que Cesira le confía la tienda a Giovanni y ambos hacen el amor termina con el hombre haciendo que la mujer firme una declaración formal de entrega de la tienda. De este modo, el sexo y el comercio —una ecuación de la que Cesira ya se había dado cuenta en las páginas anteriores— quedan ratificados mutuamente.
Además, Giovanni le da «una palmada en el trasero [a Cesira] con la mano abierta, sonriendo». La mujer no reacciona: «Pensé para mis adentros que ya no tenía derecho a protestar, que ya no era una mujer honrada». En la película, en cambio, la reacción no se hace esperar y Cesira, con el puño cerrado en la cara del hombre, le advierte a Giovanni que no se atreva nunca más a hacer algo así, que «no se comporte como si fuera el dueño», y devuelve a la tienda el carbón que estaba llevándose a su casa. La Cesira cinematográfica es una mujer deseable para el público, tanto moral como físicamente. Acepta el sexo, pero no como una transacción (como se sugiere en parte en la novela): tal y como le dirá otro personaje masculino, Michele (Jean-Paul Belmondo), que adopta un punto de vista más intelectual en su admiración por la mujer: «No te has echado a perder por negociar».
Mientras que en la novela Cesira se describe a sí misma y a su hija como «dos ciegas que caminan sin vernos y sin entender dónde estamos» porque no tienen un hombre que las guíe, en la película el personaje interpretado por Loren es la guía. En esto es mucho más segura que un hombre como Michele, un joven intelectual incapaz de plasmar sus ideas políticas en un proyecto para la comunidad campesina de la que forma parte: es ejemplar la escena en la que debe leer un pasaje de la Biblia sobre Lázaro, pero ninguno de los presentes le está escuchando realmente.
Sin embargo, la fuerza de Cesira choca con las vicisitudes de la Historia y con las marroquinadas: en su regreso a Roma, las dos mujeres son asaltadas por un pelotón de gendarmes y violadas. En la película, Cesira conseguirá recuperar a su hija, evitándodole la degeneración moral de la novela, y seguirá siendo reconocida como madre (y padre) de la joven: las últimas palabras de la obra de De Sica son precisamente «mamá» e «hija», a diferencia de la novela, en la que se menciona la autoridad masculina de Michele y se evoca su lectura de Lázaro como fuente de arrepentimiento.
En el blog Cinefilia Ritrovata, proyecto de la Cineteca di Bologna, original en italiano.