No esperes demasiado del fin del mundo
Nu astepta prea mult de la sfârsitul lumii
Ilinca Manolache, Ovidiu Pîrsan, Nina Hoss, Uwe Boll, Dorina Lazar
- 163 min.
Angela es una ayudante de producción que trabaja para una empresa rumana y que conduce por Bucarest y el resto del país para cumplir una misión de una multinacional: buscar testimonios para un anuncio de seguridad laboral.
- Ano:2023
- Países de producción: Croacia, Francia, Luxemburgo, Rumanía
- Guión: Radu Jude
- Fotografía: Marius Panduru
- Montaje: Catalin Cristutiu
- Productora(s): 4 Proof Film, microFILM, Les Films d'Ici, Paul Thiltges Distributions, Kinorama, Flaneur Films, Bord Cadre Films, Sovereign Films
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Crítica del filme
Roger Koza (Diario La Voz del Interior)
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“Es desagradable interesarse por la posteridad”. Una entrevista con Radu Jude
Zsofia Paulikovics (Jacobín Revista)
Tráiler del filme
Avance cinematográfico VOSE
Radu Jude, enfant terrible del cine rumano actual y uno de los cineastas más políticos de todo el panorama internacional, entrega un filme tan entretenido como a contracorriente en el que la explotación laboral, la violencia contra la mujer y el imperialismo económico entre europeos son los principales temas que desarrolla. Mostrando una cinta de 1982, Angela merge mai departe (Lucian Bratu), en la que una taxista de Bucarest recorría la ciudad llevando a diversos clientes, lo que permitía exponer un calidoscopio social de la Rumanía de ese momento, Jude planta también a su actriz principal, Ilinca Manolache, en un coche, para ejecutar similar ejercicio. La cinta contrapone en montaje ambas ficciones para demostrar cómo el régimen de Nicolae Ceaușescu no es tan diferente a una Europa ultracapitalista que permite jornadas extenuantes de 15 horas, que el verdadero poder resida en multinacionales de Europa Occidental, con una clase política que pone el cazo de manera complaciente, o que las mujeres siguen siendo víctimas de la violencia verbal y física de los hombres en su vida diaria.
Decimos ficción, pero lo cierto es que No esperes demasiado del fin del mundo tiene mucho de documental. Parte de experiencias reales que el propio Jude experimentó en sus primeros años de oficio y de una investigación que inició sobre explotación laboral –no solo en el sector del cine– al decidirse a hacer este filme. Las historias de accidentes en el trabajo que la protagonista, Angela, recoge, están interpretadas por una mezcla de actores profesionales y no profesionales, pero son siempre relatos verdaderos. Dice el realizador que este es su filme más amateur. Lo filmó casi en su totalidad con una pequeña cámara, siguiendo a Manolache en su coche desplazándose por Bucarest. Las reacciones machistas de hombres que la atacan verbalmente desde su volante, por ejemplo, no están puestas en escena.
El filme se cierra con un episodio radical eb sus últimos 35 minutos. Angela recoge testimonios sobre estos accidentes como pruebas de cámara para el casting de un documental sobre seguridad laboral. Esta secuencia de cierre está filmada con un plano único de una entrevista a una de estas personas afectadas. En ella pueden apreciarse las decisiones de puesta en escena y tergiversación del relato oral que acabarán por hacer de este producto audiovisual una herramienta más de explotación.
A todos estos niveles narrativos, la comparación de cintas de los años 1982-2023 –¿es este un remake?–, la grabación cámara en mano de la ficción, la reconstrucción de una pieza documental que se inserta en la narración del filme; se añade un último punto de fuga. Angela tiene un alter ego en las redes sociales, Bobita, en el que habla con uno filtro que la convierte en un hombre descarado. Tras esta máscara, se permite criticar su situación actual y la del mundo que la rodea con un lenguaje tan vulgar como subversivo, sin ningún pelo en la lengua. Jude ha dicho en diversas entrevistas que en Tik Tok pueden encontrarse más momentos de verdadero cine que en las grandes producciones y que ve aquí un espacio de expresión más libre que len del del supuesto cine de calidad. El Cine-Ojo de Dziga Vértov en estado puro.