
Los vikingos
The Vikings
Kirk Douglas, Tony Curtis, Ernest Borgnine
- 116 minutos
Einar y Eric, dos vikingos enfrentados, unen fuerzas para rescatar a la princesa Morgana, de la que ambos están enamorados, de su cautiverio en el castillo del rey de Inglaterra.
- Ano:1958
- Países de producción: Estados Unidos
- Guión: Calder Willingham, Dale Wasserman
- Fotografía: Jack Cardiff
Cristianos y paganos. Dos orillas y un negro, nebuloso mar. Organizadas jerarquías tras barricadas de piedra y borracha histeria en los vapores del océano. Los vikingos, una infravalorada reliquia del apogeo de las superproducciones en 70mm y tan divertida como un filme puede llegar a ser, está cortada por la simplicidad bifurcadora de un cuento de hadas: unos bárbaros secuestran a la virginal princesa de turno, avivando la rivalidad entre dos hermanos bastardos y la guerra entre clanes. Es un filme de empastado grueso a base de brochazos, sin piedad en su indulgencia hacia marcados contrastes. Ceremonias rituales honran nuevas uniones en el seno de la realeza británica y se yuxtaponen a los festejos rabelesianos alimentados de espumosas jarras de cerveza y testosterona. Y el lloriqueante, saurio rey de la civilizada Northumbria recibe por supuesto a su más extremo contrario: el tragalicores, tocaculos, vertiginosamente amoral paterfamilias de los vikingos.
Filmada en exteriores en los fiordos noruegos por el legendario Jack Cardiff, el filme luce envuelto de una bella superficie. Majestuosos navíos vikingos brillan entre elevados muros de piedra, con la cámara que flota a menudo justo por encima de la superficie del agua para capturar sus marmóreos reflejos. Cielos azules, verdes praderas costeras y terrosos ropajes irradian de la fotografía en Technicolor, con el director Richard Fleischer aguantando los planos principales más allá de lo que dicta la lógica para que podamos saborear todos estos detalles.
Carson Lund, Slant Magazine