
Le joli mai
Le joli mai
- 145 minutos
París, mayo de 1962. La guerra de Argelia acaba de terminar con los acuerdos de Evian. En este primer mes de paz tras siete años, ¿qué hacen, en qué piensan los parisinos? Sus testimonios dibujan poco a poco un retrato en vivo de la Francia de inicios de los sesenta. (Institut Français)
Le joli mai
Chris Marker
Nos encontramos con hombres libres. A ellos dedicamos la parte más importante en este filme: a aquellos que son capaces se hacerse preguntas, de negar, de comprometerse, de reflexionar o simplemente de amar. No carecían de contradicciones e incluso de errores, pero avanzan con sus errores, y la verdad puede non ser el fin, de hecho posiblemente sea el camino. Pero nos cruzamos también con otros, muchos, sobre los que la mirada del prisionero se detiene, algo incrédula, porque, en ellos, la prisión está en el interior.
¿Pero que es esto? Están en París, la capital de un país próspero en un mundo que se cura lentamente de esas enfermedades hereditarias que considera joyas familiares: la miseria, el hambre, la fatalidad, la lógica. Están abriendo, tal vez, el segundo cambio de líneas en la historia humana desde el descubrimiento del fuego. ¿Y entonces? ¿Tiene miedo de los fantasmas? ¿Puede ser, como se suele decir, que piensen mucho en ustedes mismos? ¿O será que, sin saberlo, piensan mucho en los otros? ¿Tal vez sientan de forma confusa que su suerte está ligada a la de los otros, que la felicidad y el infortunio son sociedades secretas, tan secretas que están afiliadas a ellas sin saberlo? Y que, sin oírla, abrigan en algún lugar una voz que dice: mientras exista la miseria, usted no puede ser rico; mientras exista la tristeza, usted no será feliz; mientras existan las prisiones, usted no será libre.
(Chris Marker en Positif, nº 54-55, 1963, p.114)