Porriño en Buenos Aires
- 63 min.
Lo más parecido a un viaje en el tiempo. La historia de los emigrantes de Porriño en Buenos Aires a finales de los años 1920. Filme epistolar para tender puentes entre ambos lados del Atlántico.
Digitalización 4K a 18pfs realizada a partir de los materiales en 35mm conservados en la Filmoteca de Galicia y financiada por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), como parte de la respuesta de la Unión Europea a la pandemia de COVID-19.




La productora cinematográfica Valle
Manolo González
Porriño en Buenos Aires fue realizada por la empresa Cinematógrafica Valle, una de las más activas del primer tercio de siglo en América del Sur.
Nacido en Italia en 1880, Federico Valle llegó a Buenos Aires en 1911 con 31 años. Previamente había trabajado en París en la empresa de Méliès como operador cinematográfico, recorriendo América, Europa y Asia. Fue además el primer operador que filmó una toma aérea desde un avión. Tras llegar a América, comenzó como exhibidor en Mar de Plata, y enseguida montó un laboratorio para el titulado de películas extranjeras. Poco a poco fue organizando un equipo de colaboradores —que produjeron la mayoría de los documentales industriales de Argentina en la década de los 20— que luego harán carrera en el cine argentino, como Antonio Merayo o Moglia Barth. La Film Revista Valle fue el primer noticiario argentino. Apareció semanalmente desde 1920 durante diez años consecutivos (657 ediciones). Las cámaras de Cinematográfica Valle registraron más de mil documentales, recorriendo Argentina de norte a sur. Algunos de ellos son muy originales para la época, de costoso presupuesto y sin ninguna finalidad comercial. Federico Valle estaba firmemente convencido de la importancia de la cinematografía para difundir y potenciar la imagen de un país.
También produjo numerosas películas de argumento: Milonguita, Patagonia, Adiós Argentina o La canción del gaucho (una de las primeras películas sonoras argentinas). En 1918 filmó El apóstol, una de los primeros largometrajes de animación realizados en el mundo. Asimismo, patentó el primer sistema de subtitulado de películas dialogadas en otros idiomas.
Su empresa desapareció a mediados de la década de los treinta, cuando Valle se arruinó porque había invertido casi todos sus recursos en un proyecto de enseñanza mediante películas en las escuelas, proyecto cancelado por el gobierno surgido del golpe de estado del 6 de septiembre [de 1930]. Previamente, en 1926, había sufrido un duro golpe con el incendio que destruyó todas sus instalaciones y parte de sus archivos.
Al final, empobrecido y olvidado, intentó vender sus invalorables archivos fílmicos y, como nadie se interesaba por ellos, los compró una fábrica de peines para aprovechar el celuloide. Se retiró y vivió austeramente en un rancho de las montanas de Córdoba.
Así pues, Porriño en Buenos Aires se enmarca en la producción industrial de la casa Valle. Ignoramos quiénes fueron sus autores directos, pero el hecho de que fuera producido por la Cinematográfica Valle le da valor añadido a este documental, ya que también forma parte del patrimonio cinematográfico de Argentina.
Del folleto de la restauración. Xunta de Galicia (1994).