Notes of an Itinerant Performer
Uta-jo oboegaki / 歌女おぼえ書
Yaeko Mizutani, Ken Uehara, Hideo Fujino, Kyōko Asagiri, Haruhiko Tsuda, Reikichi Kawamura, Hideko Kasuga
- 95 min.
Uta es una bailarina en una pequeña compañía itinerante liderada por Monroku. Un día, harta de una vida nómada y de que no la respeten, aprovecha el abandono de Monroku y de la compañía para comenzar a trabajar en casa de un antiguo conocido, con el que coincidió haciendo de geisha sustituta. Allí comienza enseñándole a la hija de su conocido, Nuiko, a bailar. Interpretada por una gran actriz como Mizutani Yaeko, Notes of an Intinerant Performer recoge la tradición del teatro shinpa, o “nuevo estilo”, en el que se contaban historias melodramáticas, de mujeres sufriendo un destino trágico por el perjuicio social y la desigualdad. En manos de Shimizu el elemento trágico se suaviza y la historia es contada con una perspectiva más sutil.
Foto ©1941 Shochiku Co., Ltd
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Hiroshi Shimizu - El arte de perderse
Notes of an Itinerant Performer
Versión lingüística:VOSGFormato:16mm.
- Ano:1941
- Países de producción: Estados Unidos
- Guión: Kihan Nagase, Taketaka Yagisawa
- Fotografía: Suketarô Inokai
- Montaje: Yoshiyasu Hamamura
- Productora(s): Shochiku
Crítica del filme
Andrew Brooks (Senses of Cinema)
Teniendo en cuenta el contexto político en el que se estrenó la película, Notes of an Itinerant Performer, de Hiroshi Shimizu, es una obra maestra por el peso político de su sutileza y ambigüedad, sin dejar de contener todos los elementos estilísticos que caracterizan su cine: el punto de vista objetivo de la toma lateral que permite atisbos íntimos y fragmentados, las tomas abarrotadas en primer plano y la dinámica de poder de su puesta en escena. Cada uno de estos elementos sirve para explorar la situación socioeconómica, la cuestión de la performatividad y la agencia de las mujeres, cuestiones que, en 1941, tenían un peso profético.
La posición alegórica de los personajes en cada fotograma y su estatus socioeconómico se representa abiertamente en la secuencia central de la película, en la que Uta intenta restablecer la empresa de té Hiramatsu. Aunque ambientada en 1901, la película se estrena en 1941, en un contexto de relaciones comerciales y políticas cada vez más tensas con Estados Unidos. En un momento histórico tan tenso, la inclusión de una empresa estadounidense en la película por parte de Shimizu y la posición de los distintos personajes adquieren un peso alegórico. (...)
Pero dejando a un lado la alegoría política más evidente, la ambigüedad y sutileza de Shimizu alcanza su máxima expresión en la cuestión de la motivación y la agencia de Uta, tal y como se refleja en el encuadre de las tomas; se insinúa y subvierte un sistema socioeconómico jerárquico a través de la ubicación de Uta en los planos de la película.
En la secuencia inicial, en la que tres itinerantes atraviesan el bosque, Uta sigue a dos figuras masculinas mientras discuten sobre el valor de las mujeres: «¿Crees que somos una carga?», se refiere a Uta, Monroku responde: «...los hombres son inútiles, pero las mujeres a veces ayudan». Lo que implica esta «ayuda» se irá desvelando a lo largo de la película. Para Monroku, la «ayuda» tiene un valor monetario, representado en una toma poco después en la que se negocia el valor de Uta en un ábaco situado entre Monroku y el propietario de una posada, mientras Uta está ausente del encuadre. Sin embargo, justo cuando se llega a un acuerdo, la voz de Uta resuena fuera de la pantalla e interrumpe la negociación con un rotundo «no». Esta interpretación puede continuarse plano a plano desde el principio hasta el final de la película: la sumisión esperada de Uta, como actriz itinerante, se subvierte y se marca por el encuadre de los personajes de Shimizu y la voz de Uta.
Traducción propia del inglés.