Fontane Effi Briest
Hanna Schygulla, Ulli Lommel, Wolfgang Schenck, Karheinz Böhm, Ursula Strätz
- 140 min.
Siendo poco más que una niña, Effi se casa con el barón Geert von Innstetten. Pero no es feliz. Innstetten es un hombre severo y de principios y la ama de llaves desconfía de ella, así que se refugia en la compañía del barón von Crampas, antiguo compañero de regimiento de su marido.
- Ano:1974
- Países de producción: Alemania
- Guión: Rainer Werner Fassbinder (Novela: Theodor Fontane)
- Fotografía: Jürgen Jürges, Dietrich Lohmann
Fassbinder adapta: Effi Briest
Max Nelson (Film Comment)
(…) la idea de adaptar Effi Briest había estado en la mente del director desde sus inicios en el teatro de acción de Múnich. Inicialmente la había concebido como su primer proyecto cinematográfico y, cuando tres años más tarde finalmente consiguió la financiación necesaria para llevarla a cabo, el resultado fue la película más larga y cara de todas las que había rodado hasta entonces: una majestuosa película en blanco y negro ambientada en otra época, rodada en un pequeño número de sets muy bien decorados y con un presupuesto que hoy en día equivaldría a más de un millón de dólares. Lo que atrajo a Fassbinder de Fontane fue, como él mismo dijo en una ocasión, la forma en que el autor «rechazaba a todo el mundo y encontraba todo alienante y, sin embargo, luchó toda su vida por el reconocimiento». Pero el rechazo de Fontane a la sociedad —en su caso, la aristocracia en decadencia de la Prusia de finales del siglo XIX— tenía una forma muy diferente a la de Fassbinder. Los personajes de Effi Briest o bien soportan su exclusión con toda la dignidad que pueden (Effi), renuncian a sus vínculos con la sociedad por lealtad familiar (sus padres) o se resignan a una vida de repeticiones sin sentido y escasos consuelos. (…)
En general, las diferencias más reveladoras entre la novela Effi Briest y la película Effi Briest suelen reducirse a lo que cada una deja sin decir o sin mostrar. Casi todas las palabras de la Effi Briest de Fassbinder —además del diálogo, algunas frases son pronunciadas en voz en off por el propio Fassbinder y otras se presentan como intertítulos entre escenas— están tomadas directamente de la novela. (El título original de la película, Fontane Effi Briest, sugiere hasta qué punto Fassbinder consideraba la película como una especie de traducción directa del libro en lugar de una adaptación). Pero la narración de Fontane avanza a un ritmo suave y uniforme; solo de forma gradual y retroactiva, por ejemplo, el lector se da cuenta de la aventura amorosa de Effi. Fassbinder, por el contrario, divide la historia en escenas cortas y aisladas, a menudo separadas por discordantes fundidos a blanco. He visto argumentar que estos fundidos tienen por objeto suavizar —como suele hacerse en los melodramas de Hollywood que Fassbinder admiraba— las lagunas que se forman con cada corte. Sin embargo, en todo caso, tienden a marcar más claramente las pausas y elipsis de la narración. Cada escena se crea de la nada y se desvanece de nuevo en la nada; lo que queda son piezas que rara vez encajan perfectamente, a pesar de —o quizás debido a— sus bordes suavizados. (…)
Uno de los aspectos más llamativos de la Effi Briest de Fassbinder es la falta de contacto causal entre las escenas; cada episodio da la impresión de ocurrir de forma más o menos aislada. Lo que provoca este efecto —quizás más incluso que esos discordantes fundidos— es la ausencia de impulso interno dentro de cada escena. En 1975, poco antes de que Effi Briest llegara a las costas estadounidenses, Manny Farber escribió que «el elemento principal de la sintaxis [de Fassbinder]» era «la tensión entre los personajes y su diminuto entorno, similar al de una casa de muñecas». En Effi, los personajes han hecho más o menos las paces con sus «entornos cautivos», por usar la expresión de Farber, pero a costa de su libertad de movimiento y su naturalidad de expresión. Sus gestos son lentos, ritualizados y muy circunscritos, sus cuerpos están enmarcados y troceados por puertas, celosías, cortinas y superficies reflectantes.
Extractos del artículo homónimo publicado en Film Comment en el número de junio de 2014. Traducción propia.